
Regresos y más regresos, sin saber si tienen valor en la historia de la música o solo son un recurso agotado, desde hace unos cinco años que la vuelta al ruedo de grandes bandas de rock se ha posicionado de las giras mundiales. El dinero es el principal motivo, obvio, el negocio de las "reuniones" es el nuevo frente de la alicaída industria de la música y, te guste o no, habrá fans dispuesto a pagarles.
Dentro de ese contexto, la reunión de Faith No More parecía la menos probable y la mas negada e impredecible. ¿Y qué motivo tendrían para volver?. Faith No More no se formo basado en que sus integrantes eran amigos casi como hermanos y se echan de menos, no hay sentimentalismos. No se formo porque hayan querido entregarle al mundo un mensaje en especial, no hay discursos grandilocuentes. No se formo porque quisieran fama, mujeres y dinero, aunque evidentemente algo de eso hubo, pero no les importaba. Por lo tanto volver luego de diez años sin tocar juntos, no les importaba mucho tampoco.
Faith No More se formo porque todos eran (y son) músicos profesionales buscando expresar su concepto de lo que ellos creen es la música, no hay en ello un valor emocional agregado más que el respeto o admiración entre sus integrantes como entes creativos. No se llevan demasiado bien entre ellos pero no estan muy preocupados de eso, no tienen relaciones autodestructivas ligadas a las drogas, sus vidas personales no resaltan por sobre su trabajo, no son mediáticos. Faith No More fue una banda de rock tratando de hacer su trabajo de manera profesional y eso hizo durante toda su carrera.
¿Por qué importa tanto su regreso y ver su show entonces?.
En "Faith No More" la emotividad, la irracionalidad o subjetividad y el entusiasmo lo ponen sus fans, los que han aumentado sorprendentemente en los últimos años, y los que son incondicionales a una banda a la que insistentemente llamaron a reunirse a pesar de que no compone ni hace discos hace más de una década. Y tengo la impresión que son estos fans el cincuenta por ciento de la razón de esta reunión. La posibilidad de la banda de conocerlos o de reencontrarse con ellos en una gira casi como visitando a los amigos, les resulta mucho más agradable y se acomoda más a su perfil de banda que el hecho de sentirse obligados a un proyecto musical por contrato. Y de paso, lo hacen ganando su buena cantidad de dinero, el otro cincuenta por ciento.
En Chile la excesiva expectativa de los fans jugo en contra con un retorno de la banda a Santiago en dos recintos totalmente opuestos y con tickets excesivamente caros (¿hay algo nuevo en eso?). Es culpa de esos efervescentes y apasionados fans, sin duda. Esos que a cada rato te mencionan porque la banda quedo marcada en su memoria, porque adoran a Mike Patton y lo consideran casi un Dios (o el Diablo en su caso). Por qué vale la pena gastar tanto y verlos dos veces.
Pero no voy a tornar este comentario hacia sus ultra-mega-escritas y comentadas por todo el mundo, visitas anteriores, las que están casi convertidas en un cliché, ese no es suficiente motivo para ver a Faith No More, las nuevas generaciones no pueden pensar que deben ver a la banda porque Mike Patton hace payasadas en el escenario. No se trata de besos a la fuerza, saludos a cantantes y tomadas de pelo.
Importa mucho verlos porque el trabajo casi inclasificable de Faith No More, sin proponérselo, cambio la dirección que el rock pesado de fines de los 80's estaba llevando. Si en uno de los escenarios derivados de ese ambiente, el "grunge" se asentó sobre sus complejos existenciales y sensaciones de abandono, para crear toda una oscura corriente alternativa en Estados Unidos, en el escenario más cercano al metal, la fusión y el eclecticismo de la música de Faith No More levanto una escena desprestigiada por el pseudo "glam" de bandas como "Bon Jovi" o "Warrant".
Su mezcla de metal/rock/funk/rap y algo de pop, dio pie junto a otras bandas de un frente más politizado como "Rage Against The Machine", y otras más accesibles como "Red Hot Chili Peppers", a que el rock pesado tomara un nuevo respiro en la escena de principios de los 90's y gran parte de esa década, sin concesiones (al menos en un principio) y de factura limpia y sin complejos de si debia o no ser mainstream. Esta puerta abierta le permitió al publico el acceso a bandas como Deftones, Incubus o System Of a Down, que hasta el día de hoy reconocen su influencia y que se convirtieron en las bandas de rock importantes de esos años, y aunque no supieron mantener ese brillo inicial en el tiempo con su estilo mal llamado "aggro-metal", le otorgan a Faith No More todo el crédito y su seguro paso a la historia del rock, independiente de saber con certeza si a ellos eso les importa mucho o no.
Este jueves es el primer concierto del "The Second Coming Tour", el título del regreso de la banda a los escenarios, ante casi cinco mil personas en el "Teatro Caupolicán", y el viernes con casi veinte mil en "Estadio La Florida" en Chile. Vamos a ver que pasa y si las expectativas se cumplen, algo que como Faith No More mismo, es impredecible. Pero eso es precisamente lo más atractivo y otro punto a favor de ellos y de verlos en vivo.
Allá nos vemos!.
(El afiche es de GigPoster.com, The Second Coming Tour en Grecia, el de Chile esta muy feo, no merece posteo jaja).
Dentro de ese contexto, la reunión de Faith No More parecía la menos probable y la mas negada e impredecible. ¿Y qué motivo tendrían para volver?. Faith No More no se formo basado en que sus integrantes eran amigos casi como hermanos y se echan de menos, no hay sentimentalismos. No se formo porque hayan querido entregarle al mundo un mensaje en especial, no hay discursos grandilocuentes. No se formo porque quisieran fama, mujeres y dinero, aunque evidentemente algo de eso hubo, pero no les importaba. Por lo tanto volver luego de diez años sin tocar juntos, no les importaba mucho tampoco.
Faith No More se formo porque todos eran (y son) músicos profesionales buscando expresar su concepto de lo que ellos creen es la música, no hay en ello un valor emocional agregado más que el respeto o admiración entre sus integrantes como entes creativos. No se llevan demasiado bien entre ellos pero no estan muy preocupados de eso, no tienen relaciones autodestructivas ligadas a las drogas, sus vidas personales no resaltan por sobre su trabajo, no son mediáticos. Faith No More fue una banda de rock tratando de hacer su trabajo de manera profesional y eso hizo durante toda su carrera.
¿Por qué importa tanto su regreso y ver su show entonces?.
En "Faith No More" la emotividad, la irracionalidad o subjetividad y el entusiasmo lo ponen sus fans, los que han aumentado sorprendentemente en los últimos años, y los que son incondicionales a una banda a la que insistentemente llamaron a reunirse a pesar de que no compone ni hace discos hace más de una década. Y tengo la impresión que son estos fans el cincuenta por ciento de la razón de esta reunión. La posibilidad de la banda de conocerlos o de reencontrarse con ellos en una gira casi como visitando a los amigos, les resulta mucho más agradable y se acomoda más a su perfil de banda que el hecho de sentirse obligados a un proyecto musical por contrato. Y de paso, lo hacen ganando su buena cantidad de dinero, el otro cincuenta por ciento.
En Chile la excesiva expectativa de los fans jugo en contra con un retorno de la banda a Santiago en dos recintos totalmente opuestos y con tickets excesivamente caros (¿hay algo nuevo en eso?). Es culpa de esos efervescentes y apasionados fans, sin duda. Esos que a cada rato te mencionan porque la banda quedo marcada en su memoria, porque adoran a Mike Patton y lo consideran casi un Dios (o el Diablo en su caso). Por qué vale la pena gastar tanto y verlos dos veces.
Pero no voy a tornar este comentario hacia sus ultra-mega-escritas y comentadas por todo el mundo, visitas anteriores, las que están casi convertidas en un cliché, ese no es suficiente motivo para ver a Faith No More, las nuevas generaciones no pueden pensar que deben ver a la banda porque Mike Patton hace payasadas en el escenario. No se trata de besos a la fuerza, saludos a cantantes y tomadas de pelo.
Importa mucho verlos porque el trabajo casi inclasificable de Faith No More, sin proponérselo, cambio la dirección que el rock pesado de fines de los 80's estaba llevando. Si en uno de los escenarios derivados de ese ambiente, el "grunge" se asentó sobre sus complejos existenciales y sensaciones de abandono, para crear toda una oscura corriente alternativa en Estados Unidos, en el escenario más cercano al metal, la fusión y el eclecticismo de la música de Faith No More levanto una escena desprestigiada por el pseudo "glam" de bandas como "Bon Jovi" o "Warrant".
Su mezcla de metal/rock/funk/rap y algo de pop, dio pie junto a otras bandas de un frente más politizado como "Rage Against The Machine", y otras más accesibles como "Red Hot Chili Peppers", a que el rock pesado tomara un nuevo respiro en la escena de principios de los 90's y gran parte de esa década, sin concesiones (al menos en un principio) y de factura limpia y sin complejos de si debia o no ser mainstream. Esta puerta abierta le permitió al publico el acceso a bandas como Deftones, Incubus o System Of a Down, que hasta el día de hoy reconocen su influencia y que se convirtieron en las bandas de rock importantes de esos años, y aunque no supieron mantener ese brillo inicial en el tiempo con su estilo mal llamado "aggro-metal", le otorgan a Faith No More todo el crédito y su seguro paso a la historia del rock, independiente de saber con certeza si a ellos eso les importa mucho o no.
Este jueves es el primer concierto del "The Second Coming Tour", el título del regreso de la banda a los escenarios, ante casi cinco mil personas en el "Teatro Caupolicán", y el viernes con casi veinte mil en "Estadio La Florida" en Chile. Vamos a ver que pasa y si las expectativas se cumplen, algo que como Faith No More mismo, es impredecible. Pero eso es precisamente lo más atractivo y otro punto a favor de ellos y de verlos en vivo.
Allá nos vemos!.
(El afiche es de GigPoster.com, The Second Coming Tour en Grecia, el de Chile esta muy feo, no merece posteo jaja).


