
¿Le pasa a usted que por momentos tiene la sensación de que vino a este mundo a hacer cosas grandes pero a ultimo minuto reconoce que no las hizo?, como el jugador de fútbol que tiene el arco despejado en frente para un tiro de penal pero la echa fuera.
Demasiadas expectativas, la mas segura explicación. Como le decía a una amiga hace unos días, soy parte de una generación a la que se le insistió desde pequeña que debía cambiar el mundo y que todo dependía de su sacrificado esfuerzo, y luego de que escribí eso, luego de años de vivir en esa supuesta filosofía, reviso ese mundo y sigue ahí tal cual hace varios años, con más tecnología, algo más alegre y un poco más libre, pero esta exactamente igual, al menos para mi.
A estas alturas empiezo a sentir que he estado todos estos años perdiendo el tiempo y mal gastando recursos, y que mi débil intento de hacer girar la redonda superficie terrestre ha sido en vano, porque mi fuerza se limita a un metro cincuenta y seis de inseguridad e indecisiones y decisiones equivocadas.
Pero no quiero que esto se lea como un lastimoso relato de mi vida, que mas desagradable que la necesidad que tienen algunos de que sientan un penoso interés por ti o "te entiendan". Simplemente he estado pensando en que mi paso por este mundo no ha dejado nada importante atrás. Ya sé, la familia y todo eso, pero se me hace demasiado aburrido y poco ambicioso creer que uno se debe únicamente a los otros.
Entonces, empiezo a revisar los motivos, los por qués de esa sensación y lo primero es cuestionar que fue lo que se hizo, que semilla planté para en el futuro permanecer mas a allá de la existencia física, y cuando caigo en cuenta de que no es mucho, esa sensación de que vine a hacer cosas grandes al mundo desaparece y le da paso al estancamiento y a la incapacidad de llenar las expectativas que yo misma invente acerca de mi.
Probablemente es por muchas ideas absorbidas de lecturas épicas, románticas (no "romance de amor", léalo con altura de miras), y película gringa con heroínas que al final siempre te entregan o te enseñan alguna cosa, y te dejan ese mensaje subliminal de que es tu deber siempre decir o hacer algo importante, de definir tu existencia en base a ser, creer y pertenecer.
Pues yo no soy, no creo y no pertenezco, y puede que mañana decida que no es así, pero en el resumen de este momento en particular de mi tiempo y espacio, pienso que como pocas veces estoy totalmente consciente de mi insignificancia y de que no vine a trascender, y a pesar de lo mal que pueda leerse eso, no me siento triste si no mas bien indolente, estoy pateando el penal fuera del arco y en vez de querer acertar, me da lo mismo.