Para que vea que se me están haciendo largos estos 4 días feriados de celebración por el "Bicentenario" chileno, que hasta tengo ganas de actualizar mi blog :)
200 años de independencia, o correctamente, 200 años desde la "Primera Junta Nacional de Gobierno", pero no se entusiasme mucho, una junta nacional de gobierno "Realista", osea, la de un grupo de criollos, o chilenos, dispuestos a guardarle con mucha lealtad todo el país de Chile a su Rey español mientras este estaba en problemas. Cosa que inconscientemente seguimos haciendo, piénselo.
Eso de independizarse fue después, por lo tanto, ¿cuantos años realmente de independiente tiene Chile?... UF! me atrevería a decir que muy pocos en cuanto a la suma que podría significar de años en supuesta "libertad", así que, Feliz No Bicentenario!.
Para mi, hoy 18 de septiembre, seguimos tan lejos de la anhelada independencia. Cada vez parecemos más dormidos, más convencidos por los medios de comunicación de que estamos tan bien y por eso no tenemos por qué protestar, y tan mal que por eso debemos quedarnos callados para no molestar, todo al mismo tiempo en una batidora emocional muy bien manipulada. Un día somos los reyes de Sudamérica y al siguiente estamos al borde del caos financiero y político, y lo creemos todo, porque nos han educado para no desarrollar convicciones propias. Qué pueblo más conveniente, quién no quisiera ser presidente o autoridad política e institucional en Chile.
Nunca me he sentido particularmente orgullosa de ser chilena, ¿orgullosa de qué?, ¿de una bandera, de un himno nacional?, ¿acaso eso es tener una nación?. Como sentirse orgullosa de pertenecer a un pueblo que no tiene conciencia de sus orígenes, que los menosprecia, que quiere borrar su memoria histórica a cada rato. No respeta su medio ambiente y lo vende al mejor postor. Que piensa que el desarrollo social y económico, pasa por comprar y tener cosas para después vivir como esclavo protegiendo todo eso que se compró. Que piensa que tener un buen trabajo y estatus social es lo importante, no importa si el resto esta bien o no.
Hoy 18 de septiembre de 2010, hay 33 trabajadores de una mina en Chile condenados a vivir 3 ó 4 meses de sus valiosas vidas bajo 700 metros de rocas porque sus empleadores no respetaron las normas de seguridad laboral, y son solo un gran ejemplo de eso. Hoy, en el sur de Chile, en la zona afectada por el terremoto del 27 de febrero, hay cientos de familias que aun viven en casas de emergencia porque no han recibido la ayuda correcta de parte de las autoridades y están al borde de la extrema pobreza porque lo perdieron todo.
Hoy en Chile hay 34 personas pertenecientes al pueblo originario mapuche arriesgando su salud física en huelga de hambre hace dos meses, en protesta por el pésimo manejo que han tenido nuestros gobiernos en el conflicto con esta parte de Chile. Conflicto que nadie tiene la valentía de resolver, esa es la verdad, esto no tiene que ver con el color político de cada uno, se trata de conveniencias políticas y económicas de grupos de poder que presionan porque no desean resolver el conflicto.
Pero usted de seguro como buen chileno, debe pensar que el problema es el mapuche como siempre. De seguro usted entiende más sobre la huelga de hambre en Cuba que del mapuche. Y de seguro usted ve por las noticias que se hace todo lo posible por sacar a los mineros y ya con eso esta todo perfecto. No tiene idea de los campamentos en la zona sur luego del terremoto porque ya no son noticia. Porque usted es de los que piensa que mientras se sienta orgulloso de ser chileno, agite una bandera y grite viva Chile! ya hizo su parte.
Hoy en el Chile del Bicentenario, nuestros jóvenes están sometidos a un sistema educacional, familiar, institucional y particular, de castas sociales; pobres con pobres y ricos con ricos, cada cual más ignorante de su lugar en el mundo. No hay espacio para ese gran porcentaje de jóvenes que sí sabe donde esta parado y que busca la oportunidad de cambiar este país. Y no puede encontrarla porque le toco tener capacidades e inteligencia en un país donde eso se castiga y no encaja en el sistema. Este sistema hecho por mediocres para beneficiar al mediocre, al "más pillo", al que tiene amigos, al que sabe como conseguir las cosas según su "casta"; con violencia cuando es marginal y con meritocracia holgazana cuando le toco ser del bando pudiente.
Cómo voy a sentirme orgullosa de ser chilena cuando pertenezco a un país que no piensa en que tal vez todo eso que escribí más arriba, podría ser tan diferente y todo depende de nosotros.
En fin. Para terminar, quisiera dedicar algunos párrafos a lo que sí me gusta de Chile. Me gusta su naturaleza, su biodiversidad, La Cordillera de Los Andes, los kilometros y kilometros de mar, ¿se detiene usted de vez en cuando a pensar en eso?, todo un borde completo cubierto de mar. Los campos, los bosques milenarios, el que tengamos el desierto más seco del mundo y los hielos más australes en el mismo país. También me gusta la gente común chilena con tanto sentido del humor muchas veces. La gente que todos los dias hace que este país funcione con su trabajo. Me gusta la comida, no la carne asada, pero si esa que las mamás hacen con tanta dedicación, las empanadas!, el vino!, la chicha!.
Me gusta el ingenio de algunos artesanos chilenos que no se rinden al industrializado, gracias por eso. Gracias por los pequeños artistas que adornan Chile. Gracias por Gabriela Mistral!. Me gusta la música chilena, de raíz floclórica y de rock y pop en las nuevas generaciones. Gracias por la música popular chilena, gracias por Violeta Parra, por Victor Jara, por Los Jaivas, Los Hermanos Campos, Los Perlas, por Inti Illimani, Quilapayún, por La Sonora Palacios y UF! un montón más.
Hay gente y cosas tan bonitas en Chile, para que vamos a pensar en la gente amargada, clasista e ignorante. Mejor pensar en la buena, y por eso, poderosa gente que tiene este país. Lástima que todas esas personas comunes de Chile, no sabemos elegir bien y entregar nuestro poder a las autoridades correctas, a quienes de verdad puedan hacer de las cosas lindas de Chile, cosas grandes.
Y ese es nuestro reto para los otros cien años que empiezan ahora.
Saludos y Salud!
(Foto robada de Super45.cl, ni idea de su autor)
200 años de independencia, o correctamente, 200 años desde la "Primera Junta Nacional de Gobierno", pero no se entusiasme mucho, una junta nacional de gobierno "Realista", osea, la de un grupo de criollos, o chilenos, dispuestos a guardarle con mucha lealtad todo el país de Chile a su Rey español mientras este estaba en problemas. Cosa que inconscientemente seguimos haciendo, piénselo.
Eso de independizarse fue después, por lo tanto, ¿cuantos años realmente de independiente tiene Chile?... UF! me atrevería a decir que muy pocos en cuanto a la suma que podría significar de años en supuesta "libertad", así que, Feliz No Bicentenario!.
Para mi, hoy 18 de septiembre, seguimos tan lejos de la anhelada independencia. Cada vez parecemos más dormidos, más convencidos por los medios de comunicación de que estamos tan bien y por eso no tenemos por qué protestar, y tan mal que por eso debemos quedarnos callados para no molestar, todo al mismo tiempo en una batidora emocional muy bien manipulada. Un día somos los reyes de Sudamérica y al siguiente estamos al borde del caos financiero y político, y lo creemos todo, porque nos han educado para no desarrollar convicciones propias. Qué pueblo más conveniente, quién no quisiera ser presidente o autoridad política e institucional en Chile.
Nunca me he sentido particularmente orgullosa de ser chilena, ¿orgullosa de qué?, ¿de una bandera, de un himno nacional?, ¿acaso eso es tener una nación?. Como sentirse orgullosa de pertenecer a un pueblo que no tiene conciencia de sus orígenes, que los menosprecia, que quiere borrar su memoria histórica a cada rato. No respeta su medio ambiente y lo vende al mejor postor. Que piensa que el desarrollo social y económico, pasa por comprar y tener cosas para después vivir como esclavo protegiendo todo eso que se compró. Que piensa que tener un buen trabajo y estatus social es lo importante, no importa si el resto esta bien o no.
Hoy 18 de septiembre de 2010, hay 33 trabajadores de una mina en Chile condenados a vivir 3 ó 4 meses de sus valiosas vidas bajo 700 metros de rocas porque sus empleadores no respetaron las normas de seguridad laboral, y son solo un gran ejemplo de eso. Hoy, en el sur de Chile, en la zona afectada por el terremoto del 27 de febrero, hay cientos de familias que aun viven en casas de emergencia porque no han recibido la ayuda correcta de parte de las autoridades y están al borde de la extrema pobreza porque lo perdieron todo.
Hoy en Chile hay 34 personas pertenecientes al pueblo originario mapuche arriesgando su salud física en huelga de hambre hace dos meses, en protesta por el pésimo manejo que han tenido nuestros gobiernos en el conflicto con esta parte de Chile. Conflicto que nadie tiene la valentía de resolver, esa es la verdad, esto no tiene que ver con el color político de cada uno, se trata de conveniencias políticas y económicas de grupos de poder que presionan porque no desean resolver el conflicto.
Pero usted de seguro como buen chileno, debe pensar que el problema es el mapuche como siempre. De seguro usted entiende más sobre la huelga de hambre en Cuba que del mapuche. Y de seguro usted ve por las noticias que se hace todo lo posible por sacar a los mineros y ya con eso esta todo perfecto. No tiene idea de los campamentos en la zona sur luego del terremoto porque ya no son noticia. Porque usted es de los que piensa que mientras se sienta orgulloso de ser chileno, agite una bandera y grite viva Chile! ya hizo su parte.
Hoy en el Chile del Bicentenario, nuestros jóvenes están sometidos a un sistema educacional, familiar, institucional y particular, de castas sociales; pobres con pobres y ricos con ricos, cada cual más ignorante de su lugar en el mundo. No hay espacio para ese gran porcentaje de jóvenes que sí sabe donde esta parado y que busca la oportunidad de cambiar este país. Y no puede encontrarla porque le toco tener capacidades e inteligencia en un país donde eso se castiga y no encaja en el sistema. Este sistema hecho por mediocres para beneficiar al mediocre, al "más pillo", al que tiene amigos, al que sabe como conseguir las cosas según su "casta"; con violencia cuando es marginal y con meritocracia holgazana cuando le toco ser del bando pudiente.
Cómo voy a sentirme orgullosa de ser chilena cuando pertenezco a un país que no piensa en que tal vez todo eso que escribí más arriba, podría ser tan diferente y todo depende de nosotros.
En fin. Para terminar, quisiera dedicar algunos párrafos a lo que sí me gusta de Chile. Me gusta su naturaleza, su biodiversidad, La Cordillera de Los Andes, los kilometros y kilometros de mar, ¿se detiene usted de vez en cuando a pensar en eso?, todo un borde completo cubierto de mar. Los campos, los bosques milenarios, el que tengamos el desierto más seco del mundo y los hielos más australes en el mismo país. También me gusta la gente común chilena con tanto sentido del humor muchas veces. La gente que todos los dias hace que este país funcione con su trabajo. Me gusta la comida, no la carne asada, pero si esa que las mamás hacen con tanta dedicación, las empanadas!, el vino!, la chicha!.
Me gusta el ingenio de algunos artesanos chilenos que no se rinden al industrializado, gracias por eso. Gracias por los pequeños artistas que adornan Chile. Gracias por Gabriela Mistral!. Me gusta la música chilena, de raíz floclórica y de rock y pop en las nuevas generaciones. Gracias por la música popular chilena, gracias por Violeta Parra, por Victor Jara, por Los Jaivas, Los Hermanos Campos, Los Perlas, por Inti Illimani, Quilapayún, por La Sonora Palacios y UF! un montón más.
Hay gente y cosas tan bonitas en Chile, para que vamos a pensar en la gente amargada, clasista e ignorante. Mejor pensar en la buena, y por eso, poderosa gente que tiene este país. Lástima que todas esas personas comunes de Chile, no sabemos elegir bien y entregar nuestro poder a las autoridades correctas, a quienes de verdad puedan hacer de las cosas lindas de Chile, cosas grandes.
Y ese es nuestro reto para los otros cien años que empiezan ahora.
Saludos y Salud!
(Foto robada de Super45.cl, ni idea de su autor)
