Días extraños y ocupados, mucho que hacer, que pensar. Nunca he estado demasiado conectada con lo que llaman "vida cotidiana", la aburrida rutina de la que me quejo siempre, en mi caso honestamente no lo es, mi vida es poco usual, pero no porque me considere una persona especial, si no por que me ha dado la gana llevarla así. O mejor dicho, así me resulta.
Si, le confirmo, paso por momentos de mucho sentir y esas cosas así "súper profundas" que le vienen de vez en cuando a la gente y le da por tratar de entender las cosas :). Y como siempre lo que me salva de la pesadumbre es la música, ¿qué haría sin esas "deprimentes" canciones en el reproductor sonando una y otra vez?. No tendría entradas nuevas para este blog!.
La habilidad para resolver un problema o una situación complicada en la vida requiere de que aprendas a manejarlas, entenderlas y resolverlas lo antes posible. Cuando uno es adolescente casi todo se convierte en un dilema, desde las pecas o una parte del cuerpo que creció desproporcionada, hasta la ropa, lo más simple se transforma en una tormenta que cuesta calmar porque estamos recién aprendiendo a hacerlo. Pero tarde o temprano se aprende.
Aunque claro, algunos eligen seguir en esa tormenta, inconscientemente quizás como una forma de mantener una eterna adolescencia y no envejecer, o sencillamente porque no entendieron aun como calmarla. La mayoría en cambio, avanza hacia el camino que todos buscan luego de superar las etapas difíciles, el de la felicidad.
Obvio que no todos sufrimos lo mismo, algunos problemas en la vida afectan más a unos que otros, pero los superas y te olvidas, porque esa es nuestra condición, olvidar para ser felices. Seguimos adelante y sin darnos cuenta con los años se van transformando en recuerdos borrosos. El dolor que produce el quiebre repentino y traumático que desvía tu vida de un día para otro, en algún momento al igual que el amor, se apaga.
Llegan a nuestras vidas una familia que te hace bien o un trabajo que te hace sentir bien, o has tomado un camino que cambia el camino de otros, eres capaz de crear algo y llevar una vida diferente que incide en la de otros sin proponértelo y puedes decir que te sientes bien por ello. Sin embargo hay algo ahí que te hace sentir que no es completo.
Ya no hay dolor, pero ese quiebre dejo una marca perpetua, que ya no te hace sufrir, pero te dice que sigue ahí dentro de tu corazón y no se si para bien o para mal, ahora no estoy hablando de diagnosticar para solucionar, hablo de aceptar que sigue ahí y que no se irá, por siempre.
No se trata de vivir en el pasado, no se trata de decir que todo lo ocurrido no valió la pena. Se trata de aceptar que te fracturaste y que de igual forma sigues con tu vida diaria donde tienes muchas cosas que hacer, que desarrollar, no hay momentos para pensar en que eres un corazón roto.
Sigues en la rutina con muchas cosas buenas, hay sonrisas, hay amor, hay satisfacción. Pero no total, siempre ese corazón fracturado te hará sentir que esa alegría no es completa y no hay mucho más tiempo ni ganas para dedicarse a resolverlo.
Si, le confirmo, paso por momentos de mucho sentir y esas cosas así "súper profundas" que le vienen de vez en cuando a la gente y le da por tratar de entender las cosas :). Y como siempre lo que me salva de la pesadumbre es la música, ¿qué haría sin esas "deprimentes" canciones en el reproductor sonando una y otra vez?. No tendría entradas nuevas para este blog!.
La habilidad para resolver un problema o una situación complicada en la vida requiere de que aprendas a manejarlas, entenderlas y resolverlas lo antes posible. Cuando uno es adolescente casi todo se convierte en un dilema, desde las pecas o una parte del cuerpo que creció desproporcionada, hasta la ropa, lo más simple se transforma en una tormenta que cuesta calmar porque estamos recién aprendiendo a hacerlo. Pero tarde o temprano se aprende.
Aunque claro, algunos eligen seguir en esa tormenta, inconscientemente quizás como una forma de mantener una eterna adolescencia y no envejecer, o sencillamente porque no entendieron aun como calmarla. La mayoría en cambio, avanza hacia el camino que todos buscan luego de superar las etapas difíciles, el de la felicidad.
Obvio que no todos sufrimos lo mismo, algunos problemas en la vida afectan más a unos que otros, pero los superas y te olvidas, porque esa es nuestra condición, olvidar para ser felices. Seguimos adelante y sin darnos cuenta con los años se van transformando en recuerdos borrosos. El dolor que produce el quiebre repentino y traumático que desvía tu vida de un día para otro, en algún momento al igual que el amor, se apaga.
Llegan a nuestras vidas una familia que te hace bien o un trabajo que te hace sentir bien, o has tomado un camino que cambia el camino de otros, eres capaz de crear algo y llevar una vida diferente que incide en la de otros sin proponértelo y puedes decir que te sientes bien por ello. Sin embargo hay algo ahí que te hace sentir que no es completo.
Ya no hay dolor, pero ese quiebre dejo una marca perpetua, que ya no te hace sufrir, pero te dice que sigue ahí dentro de tu corazón y no se si para bien o para mal, ahora no estoy hablando de diagnosticar para solucionar, hablo de aceptar que sigue ahí y que no se irá, por siempre.
No se trata de vivir en el pasado, no se trata de decir que todo lo ocurrido no valió la pena. Se trata de aceptar que te fracturaste y que de igual forma sigues con tu vida diaria donde tienes muchas cosas que hacer, que desarrollar, no hay momentos para pensar en que eres un corazón roto.
Sigues en la rutina con muchas cosas buenas, hay sonrisas, hay amor, hay satisfacción. Pero no total, siempre ese corazón fracturado te hará sentir que esa alegría no es completa y no hay mucho más tiempo ni ganas para dedicarse a resolverlo.
Spiritualized, "Broken Heart", del disco Ladies and Gentlemen We Are Floating in Space de 1997.
